Hay adultos mayores que deben escoger entre comer o comprar sus medicamentos.
Muchas personas creen que el mayor problema de la vejez es únicamente la salud.
Pero existe otra realidad que duele profundamente: el hambre silenciosa.Miles de adultos mayores viven con ingresos insuficientes, pensiones mínimas o simplemente sin ningún apoyo económico estable.
Algunos comen una sola vez al día, otros dependen de vecinos, ayudas ocasionales o pequeños mercados para sobrevivir, y muchas veces, además de la necesidad alimentaria, enfrentan algo aún más duro: comer completamente solos.


Añadir comentario